La formación adquirida por el ingeniero de la UBA le permite insertarse profesionalmente en empresas (grandes y pequeñas), en otras organizaciones y en funciones públicas, desarrollar su propio emprendimiento o ejercer su profesión como consultor, docente o investigador.

Específicamente como ingeniero electricista, desarrollará su profesión en ámbitos como plantas de generación de energía eléctrica, energías renovables, redes de transmisión y distribución, plantas industriales de utilización y fabricación de equipamiento, consultoras, empresas de proyectos y montajes, instalaciones de telecomunicaciones y procesamiento de datos y en áreas de planeamiento y regulación energética gubernamental.

Su capacidad para el desarrollo y gestión de proyectos, el trabajo interdisciplinario –en conjunto con otras profesiones–, el manejo de idiomas y medios de diseño e información digitales, lo posicionan para las demandas más exigentes.

La cantidad de ingenieros que se gradúan por año es ampliamente superada por su demanda en el país, lo que les garantiza la posibilidad de elección y desarrollo profesional.