La formación adquirida por el ingeniero de la UBA le permite insertarse profesionalmente en empresas (grandes y pequeñas), en otras organizaciones y en funciones públicas, desarrollar su propio emprendimiento o ejercer su profesión como consultor, docente o investigador.

Específicamente como ingeniero industrial, desarrollará su profesión en áreas de producción, organización, administración, comercialización, negocios, diseño y desarrollo, logística, innovación y recursos humanos, entre otras.

Su capacidad para el desarrollo y gestión de proyectos, el trabajo interdisciplinario –en conjunto con otras profesiones–, la inclinación hacia el trabajo en equipo y el manejo de idiomas y medios de diseño e información digitales, lo posicionan para las demandas más exigentes.      

La cantidad de ingenieros que se gradúan por año es ampliamente superada por su demanda en el país, lo que les garantiza la posibilidad de elección y desarrollo profesional.