"Si bien se dice generalmente que la principal actividad que desarrolla un ingeniero es la de resolver problemas que afectan a los seres humanos cotidianamente, la ingeniería no debe limitarse a identificar los problemas y aplicar conocimientos para resolverlos, sino que debe insertarse en la comunidad a la que pertenece, contribuyendo al afianzamiento de planes de desarrollo locales, regionales y nacionales, y con respeto por los valores solidarios imprescindibles para efectivizar el desarrollo sostenido", remarcó el decano de la FIUBA Prof. Ing. Horacio Salgado durante la jura de nuevos profesionales que se llevó a cabo el pasado 22 de junio en sede Av. Paseo Colón.

Ante la presencia de autoridades, docentes, personal no-docente y familiares de los alumnos graduados, Salgado hizo mención a la necesidad de definir con qué criterio se aplicará la ingeniería a lo largo de este siglo. "Me atrevo a proponer que sea una ingeniería innovadora, competitiva, relevante y protagónica. Basada en el reconocimiento y la integridad. Que promueva un desarrollo social y económico sustentable y equitativo. Para alcanzar esta visión entre todos, debemos convocar. Y nuestra FIUBA es un lugar de referencia para todas las asociaciones, donde a través de un esfuerzo organizado y por medio del diálogo y el convencimiento, podremos lograr los apoyos y cambios requeridos", dijo.

Por su parte, el orador invitado a la ceremonia y actual presidente de Accenture, Ing. Sergio Kaufman, felicitó a los homenajeados y explicó por qué, en el actual contexto socio-económico, los ingenieros deben asumir el compromiso de mejorar la calidad de vida de las personas. "Ustedes son un elemento clave de cambio en la sociedad. Los ingenieros somos profesionales con el conocimiento adecuado para ser transformadores sociales mediante la tecnología. Y eso creo que en la medida que lo abracemos, hará que seamos elementos valiosos de la sociedad", expresó. 

Y agregó: "El ingeniero tiene un rol importante en relación con la tecnología, pero aún más importante como arquitecto social, ya sea en una fábrica, empresa o emprendimiento. Como egresados de la universidad pública, todos nosotros en algún punto tenemos una deuda con la sociedad. Y esto, sumado a los conocimientos adquiridos, creo que nos da una responsabilidad doble: primero porque fuimos receptores de la ayuda de otro y segundo porque sabemos muchas cosas que nos permiten anticipar y ayudar al resto". 

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