La cátedra de Ingeniería Comunitaria de la FIUBA, en colaboración con la Junta Vecinal de la Villa 21-24, presentó un estudio realizado en dicho territorio, ubicado entre los barrios de Barracas y Pompeya, ante un grupo de diputados porteños en el Salón San Martín de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

El informe relevó un total de 550 viviendas de la Villa 21-24 y concluyó que "la totalidad de las muestras presentó contaminación bacteriológica" con "índices en rojo en el 70 por ciento de los casos". Además, el servicio tiene poca presión del agua –cinco veces menos del recomendado–, ya que en promedio es de 1,7 metros.

Los ingenieros e ingenieras integrantes de la cátedra advirtieron el riesgo eléctrico que alcanza al 84 por ciento de los hogares en la Villa 21 y 24. Por ese motivo, presentaron también un conjunto de propuestas hasta que la empresa AYSA regularice el servicio, y sea controlado por organismos. 

Fuente: Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.