La investigación, desarrollo e implementación de demoduladores de fase en interferometría óptica dinámica son los ejes de las tareas que desarrolla el Dr. Riobó en la FIUBA. “En particular, me enfoqué en los aspectos pertinentes al desarrollo de nuevos sistemas de interferometría óptica dinámica, donde realizamos aportes en sus distintas etapas: diseño óptico, electrónico y procesamiento de la información. Entre los aportes más significativos de este trabajo, está la propuesta de una nueva arquitectura para el diseño e implementación de sistemas de instrumentación optoelectrónicos, basada en sistemas de soporte físico (hardware) definidos por su soporte lógico (software), es decir, sistemas optoelectrónicos definidos por software (SDOs)”.

Las aplicaciones que podría generar esta línea de trabajo en el ámbito de la industria son dos: los ensayos no destructivos y la detección óptica de ultrasonido. Los ensayos no destructivos consisten en hacer mediciones en donde no se alteran de forma permanente las propiedades físicas del sistema bajo estudio. “En este caso, desarrollamos sistemas de interferometría óptica de bajo costo para la caracterización de materiales y dispositivos. El uso de este tipo de instrumentos resulta de importancia en la industria, por ejemplo, para realizar ensayos basados en vibrometría. De esta forma es posible realizar control de calidad de materiales, procesos, entre otros”, detalla el Dr. Riobó.

“En el segundo tipo de aplicaciones –cuenta– trabajamos en la detección óptica de señales de ultrasonido inducidas por láser. Este tipo de aplicaciones encuentran un uso exhaustivo en la industria para la detección y control de fallas en metales. A su vez, también trabajamos en esquemas de interferometría de muy alta sensibilidad utilizando resonadores ópticos que pueden ser utilizados en aplicaciones biomédicas, tales como microscopía fotoacústica y tomografía optoacústica”.

Riobó explica que hay algo relevante por destacar: dada la arquitectura SDO, es posible implementar sistemas de instrumentación optoelectrónicos muy versátiles, gracias a la alta flexibilidad que ofrecen los sistemas embebidos. “En particular, puede realizarse un prototipado muy rápido de estos sistemas y acoplarse rápidamente a aplicaciones industriales, utilizando por ejemplo en una CIAA”, dice, en referencia a la Computadora Industrial Abierta Argentina, proyecto impulsado por el Laboratorio de Sistemas Embebidos de FIUBA y otras instituciones. 

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