Claudio Pose es ingeniero electrónico y reciente doctor en Ingeniería de la UBA, con investigaciones en el área de control, enfocadas en su aplicación a sistemas robóticos y vehículos autónomos. Entre 2017 y 2018, en el medio de su trabajo doctoral, Pose tuvo la oportunidad de trabajar y estudiar en un laboratorio de la Universidad de Ciencias Aplicadas de la Suiza Italiana (SUPSI), tras obtener una beca RETECA, una línea de apoyo destinada a jóvenes profesionales de la ingeniería, cuya convocatoria para el período 2021-2022 ya se encuentra abierta para candidatos de la FIUBA.

Consultado sobre su experiencia, Pose señala que el programa de becas ofrece una amplia variedad de cursos de posgrado en la SUPSI y otras universidades relacionadas y permite establecer relaciones de interés según el tema de estudio, además de proveer alojamiento compartido, servicios pagos y un estipendio mensual para los gastos de comida y personales. 

“Cada estudiante seleccionado desarrolla diversas tareas según sus líneas de investigación. Es importante averiguar cuáles son los laboratorios disponibles y especificar en cuál o cuáles sería preferible trabajar, de acuerdo a las capacidades del postulante. Incluso si un tema presenta dificultades debido a una falta parcial o total de comprensión, el ambiente de los laboratorios es ameno y amable, con lo cual las dificultades pueden ser solucionadas rápidamente”, explica el doctor en Ingeniería de la UBA, que durante la beca desarrolló su actividad en el Laboratorio de Comunicaciones y Alta Frecuencia (TTHF) de la SUPSI. 

Por su parte, en lo que refiere a las modalidades de estadía, Pose destaca que la beca brinda la posibilidad de limitar la actividad a un año, con una carga horaria acorde para llevar adelante objetivos personales o laborales por fuera de la SUPSI, o bien una opción más intensiva de dos años para quienes tienen la intención de cursar una maestría en la SUPSI.

“La opción que apunta a realizar la carrera de maestría debe aclararse desde el primer momento, incluso en la solicitud. Durante el primer año deben aprobarse la gran mayoría de los cursos, al mismo tiempo que se trabaja arduamente en el laboratorio. Si y sólo si las expectativas para el primer año se cumplen al finalizarlo, se permitirá al becario tomar un puesto temporal de investigador dentro del laboratorio y quedarse un año más para realizar la tesis, esta vez, debiendo conseguir un nuevo apartamento donde vivir por cuenta propia”, concluye.

Sobre la Fundación RETECA
Creada en 2002 por impulso del Ing. Rainer Techow, brinda apoyo a los jóvenes ingenieros e ingenieras de países en desarrollo para la realización de investigación aplicada en el campo de la ingeniería electrónica durante su estancia en Suiza. Su objetivo central es contribuir en la formación de los jóvenes profesionales de la ingeniería para que apliquen posteriormente los conocimientos adquiridos en sus países de origen.